INFO y FOTO: Rodilla pediátrica. Fracturas de la espina tibial anterior III.

El objetivo del tratamiento quirúrgico es la reducción del fragmento osteocondral y su estabilización, que puede realizarse mediante técnica artroscópica y permite la valoración de las posibles lesiones asociadas.

La estabilización del fragmento osteocondral se puede realizar mediante diferentes técnicas siendo los tornillos canulados y las suturas a través de túneles óseos las más empleadas en función del calibre del fragmento osteocondral.

Estabilización mediante tornillo canulado.

Diversos autores aconsejar emplear el gesto asociado de aumentar la profundidad del lecho lesional tibial para poder dar tensión a las fibras del ligamento cruzado anterior al realizar la reducción del fragmento osteocondral.

A pesar de la reducción anatómica y la consolidación de estas fracturas , debe tenerse en cuenta el riesgo de presentar laxitud residual en el seguimiento a largo plazo hasta en un 30% de los casos según las series publicadas.

Por este motivo se aconseja considerar estas lesiones como ligamentosas y no simplemente como lesiones óseas en base al mecanismo lesional.

Se recomienda un control a largo plazo de las mismas tras la consolidación ósea para controlar la posible aparición de inestabilidad residual.